Hace poco más de una semana, Sanidad decidió reducir un 75% la compra de vacunas, al pasar de los 37 millones de dosis pactadas en el verano a los 13 millones actuales. Hoy sólo se ha utilizado el 8% del total de vacunas reservadas el pasado mes de julio.
Ante esta situación, el Ministerio ha empezado a negociar a toda prisa con Novartis, Glaxo y Sanofi la devolución del stock de vacunas cifrado en 24 millones de unidades.
Y es que Sanidad se reservó la posibilidad de anular parte del pedido en una de las cláusulas firmadas con las tres compañías farmacéuticas encargadas de abastecer al país ante una posible pandemia.
En un principio se había calculado que el excedente (si llegaba a existir) podría rondar el 10%, pero en ningún caso que llegara a alcanzar el 70%.
Exceso de dosis
Pese a que el Ministerio ha acordado finalmente adquirir 13 millones de unidades, lo cierto es que difícilmente serán administradas todas ellas. “De estos 13 millones de vacunas, unos tres millones se van a guardan como reserva estratégica ante una posible pandemia.
De los 10 millones restantes sólo se han administrado unos tres millones. Lo ideal sería aplicarlas todas, pero aún no se sabe”, explican a este periódico portavoces del Ministerio de Sanidad y Política Social.
“Eso sí, Sanidad podrá volver a hablar con los laboratorios para colocar aquellas vacunas que sigan sobrando, facilitando así su venta directa en las farmacias.
También podrá acogerse a las propuestas de la Unión Europea, entre las que figura la distribución en países europeos que no han cerrado contratos con las compañías farmacéuticas o la cesión a países del Tercer Mundo”, añaden las mismas fuentes.
Más gastos
A la compra de 13 millones de vacunas por 97 millones de euros se suma la adquisición de cinco millones de antivirales por cerca de 50 millones de euros, según datos facilitados por el Ministerio.
Pese a lo cuantioso del desembolso, lo cierto es que Sanidad ya disponía de una reserva adicional de unos 10 millones de antivirales que fueron adquiridos cuando arrancó la gripe aviar.
“El Ministerio ha acordado ahora comprar cerca de cinco millones de antivirales más para ampliar la reserva ante una posible pandemia. Aún no han sido utilizados”, explican.
Alarmismo
Varios profesionales pertenecientes al sector médico del país ya alertaron hace escasos meses del “despilfarro” llevado a cabo por el Ejecutivo a la hora de gestionar la compra de dosis, al tiempo que criticaron el “alarmismo” generado ante esta nueva modalidad de gripe, fatal para unos, pero superable para la mayoría.
Y es que su tasa de mortalidad es aún inferior a la de la gripe estacional.
La adquisición de vacunas y antivirales en demasía no ha sido la única medida llevada a cabo por este ministerio.
La Administración ha desembolsado cerca de 3,3 millones en una campaña publicitaria que arrancó el pasado mes de agosto.
Su objetivo era informar y prevenir a la ciudadanía sobre la gripe A, que ha cerrado el año con un descenso acusado del número de contagios y fallecidos.



