Los investigadores analizaron ratones con deficiencia de un gen requerido para el proceso estrictamente controlado de degradación y reciclaje dentro de las células, conocido como autofagia. Los animales mostraron atrofia muscular profunda y debilidad muscular que empeoraba con la edad.
Según Sandri, la pérdida de masa muscular observada en los ratones parece tener cierta semejanza con ciertas formas de enfermedades de degeneración muscular. "Este tipo de mecanismo puede ofrecer conocimientos sobre algunas de las enfermedades todavía inexplicables, así como del debilitamiento muscular que sobreviene con el envejecimiento normal (una condición conocida como sarcopenia)", sostiene.
Los expertos ya conocían que la autofagia excesiva también puede conducir a la pérdida de masa muscular y a la enfermedad. Ahora, los nuevos resultados destacan la importancia del mantenimiento de un nivel normal de autofagia para eliminar los desechos y mantener una correcta función muscular.
Aunque el descubrimiento parece tener toda su lógica visto ahora, no era lo que el equipo de Sandri había previsto inicialmente. "Pensábamos que reducir la autofagia podía proteger contra la atrofia", señaló. "En cambio, es todo lo contrario. Nos dimos cuenta, por supuesto, de que si no se elimina el daño, provoca la debilidad".
Los hallazgos podrían tener repercusiones clínicas en el desarrollo de terapias para bloquear la degradación de las proteínas en ciertos trastornos de degeneración muscular. Aunque en algunos casos, al menos, "puede ser mejor activar la autofagia y eliminar la basura en las células", concluye Sandri.


