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Otra vez un
buen rato esperando, y por fin traen la comida,
aunque trajeron los segundos antes que el
entrante...
Al traer el
entrante y dejarlo sobre la mesa, empecé a ver
que un ser vivo, una cucaracha roja crecidita,
corría por encima de la mesa. Se lo dije a mi
mujer, que dio un respingo al verla y llamé muy
discretamente al primer camarero que pasó. Ni
corto ni perezoso y muy solícito, cogió una
servilleta y ¡¡¡Mató a la cucaracha encima de la
mesa!!! Pedimos que viniera el encargado y...
...esperamos y esperamos durante más de 10
minutos con los restos del cadáver de la
cucaracha entre los platos y que seguramente
había salido de uno de los platos. Cuando el
encargado llegó, no nos ofreció cambiarnos de
mesa, no nos ofreció cambiar la comida (en la
cual la cucaracha se había sentido muy cómoda
hasta unos segundos antes de fallecer) y nos
dijo (textualmente) 'Es normal que haya
cucarachas en los sitios donde hay comida,
normalmente no llegan al comedor y se quedan en
otras zonas (todo eso señalando hacia la
cocina...)'. No nos pidió disculpas y se iba tan
tranquilo cuando le pedí el libro de
reclamaciones.
Trajo el
libro de reclamaciones, después de un buen rato,
y escribimos la consiguiente reclamación (que
entregamos días después en Sanidad). El
encargado se llevó el libro y tardó como 20
minutos en traernos la hoja rellena y cuñada por
el restaurante. A continuación nos levantamos
discretamente para irnos porque la comida con
cucarachas no es muy de nuestro gusto y comer
entre los restos de su cadáver nos daba pena,
cuando el individuo nos dijo que ¡¡¡no nos
podíamos ir sin pagar!!!
Le
intentamos explicar que como podían intentar
cobrarnos comida que no habíamos comido, que
hubiera cucarachas saliendo de ella y que ni
siquiera nos hubieran pedido disculpas. El
encargado se empeñó, y dado que necesitábamos el
ticket para justificar la reclamación a Sanidad,
acepté pagar. Unos clientes que estaban sentados
en una mesa cercana, nos preguntaron que pasaba,
dado lo cual les contamos la historia y... ¡El
encargado nos amenazó con denunciarnos por hacer
publicidad engañosa! Mi respuesta fue que tenía
en la mano una reclamación cuñada por el
restaurante en la cual admitía el hecho de la
cucaracha y que no era ninguna mentira.
Le di la
tarjeta de crédito y... 20 minutos después
continuaba sin devolvérmela. Mi mujer, que ya
está a punto de dar a luz y llevaba todo el rato
de pie, fue a pedírsela. El encargado dijo que
la retenía hasta que llegara su gerente. Dado
que ya eran las 11 y media y no habíamos cenado,
le dijimos que nos devolviera la tarjeta, que
era nuestra, y que nosotros decidiríamos si
esperábamos o no al gerente.
Conseguimos
finalmente que nos devolviera la tarjeta y
salimos del restaurante, dado que ya habíamos
pagado y dudábamos que el gerente fuera a
pedirnos disculpas (de hecho nadie nos las había
pedido). Pero ninguno de los dos esperábamos la
reacción del gerente, que llegaba justo cuando
nosotros nos íbamos, y conforme se quitaba el
casco empezó a chillarnos como un energúmeno que
era normal que hubiera cucarachas y que
estábamos armando mucho lío por una tontería.
¿Nuestra
reacción? Le dijimos que era un maleducado y nos
fuimos. El individuo en cuestión nos continuaba
gritando cuando llegamos a la esquina de la
calle, chillando que nosotros si que éramos unos
maleducados, que las cucarachas son normales y
que no podíamos hacer nada.
Efectivamente, poco se puede hacer si eres un
pobre consumidor, aparte de ir a Sanidad y
presentar una reclamación, cosa que ya hemos
hecho. Sin embargo si tú, como consumidor, te
has sentido alguna vez ultrajado y pisoteado, y
totalmente indefenso, únete y reenvía este mail
a todos tus contactos para que la gente de
Fosters Hollywood de la calle Artes Gráficas de
Valencia sepan que
no es normal que las
cucarachas corran por encima de las mesas,
que no es
normal que no cambien la comida cuando contiene
insectos, que
no es normal
cobrarla y que es menos normal
todavía
chillar como un energúmeno y maltratar a los
clientes (entre ellos una mujer
en avanzado estado de embarazo).
Un saludo
Elche 11 enero 2009 -
Redactado por Marin |