Por el contrario, en España se registrará la economía se empobrecerá otro 3,7 por ciento debido a "la corrección estructural de los desequilibrios internos y externos acumulados en los últimos 10 años, junto con el impacto de la crisis financiera", según la Comisión Europea, cuyo encargado de asuntos económicos es el socialista del PSOE Joaquín Almunia.
Las nuevas cifras de Bruselas para España han empeorado a la baja las anteriores estimaciones publicadas en mayo (-3,2 por ciento) y son también peores que las que maneja el Gobierno, que prevé una caída del PIB del 3,6 por ciento en 2009.
El ejecutivo comunitario justifica su corrección por el fuerte aumento del paro durante el primer semestre, que ha acentuado la caída del consumo, y por la revisión de las cifras de contabilidad nacional, que ha puesto de relieve una caída de la demanda doméstica mayor de lo que se había estimado previamente.
Según el Gobierno, estamos "un poquito mejor" que el resto de países
Frente a esta situación, el Gobierno ha reaccionado con su habitual optimismo carente de datos. Desde Rusia, el presidente de los socialistas ha actuado según su costumbre, es decir, sin abrir la boca sobre los asuntos que conciernen al futuro de los ciudadanos (economía, unidad nacional), mientras sus fontaneros desde Moncloa deslizan el insólito argumento de que España entró en recesión más tarde que el resto de países.
Para terminar de arreglarlo, Fernández de la Vega ha dicho que las previsiones de la Comisión Europea sitúan a España "en la media de los países de la Eurozona, incluso un poquito mejor".
Recesión menos profunda pero más prolongada
La economía española decrecerá este año menos que la media de la UE y de la eurozona (-4 por ciento) y que la de países como Alemania (-5,1%), Italia (-5%), Países Bajos (-4,5%) y Reino Unido (-4,3%), según las estimaciones de Bruselas.
Francia (-2,1%) y Polonia (1%) registran las mejores cifras entre los grandes Estados miembros.
Sin embargo todos estos países han dejado ya la recesión (Francia, Alemania, o lo harán durante el segundo semestre del año. Únicamente España se mantiene en crecimiento negativo durante el último trimestre de 2009 (-0,2 por ciento).
Para el comisario de Asuntos Económicos de la UE, Joaquín Almunia, las perspectivas de nuestro país no mejorarán de aquí a finales de año:
"Consideramos que España tendrá todavía cifras negativas a finales de este año. El perfil que tenemos con estas previsiones actualizadas es el de una recesión menos profunda que la media pero más prolongada que la media. El ritmo del ajuste es más lento que la media debido a los bien conocidos desequilibrios estructurales, como la deuda de los hogares, la crisis en el sector de la construcción, los desequilibrios externos o el elevado paro."
La crisis tiene además en nuestro país otro rasgo distintivo, la intensidad del paro:
"Este perfil de recesión específico de España se ha traducido además en un aumento del desempleo mucho mayor que la media y una destrucción de empleo mucho mayor que la media de la zona euro o que la media de Europa."
La Comisión prevé que "el ajuste en el sector de la construcción continuará a un ritmo similar" durante los próximos meses, mientras que la caída del consumo y de la inversión se moderará. En conjunto, la demanda doméstica reducirá el crecimiento del PIB en 2009 en más de 6,5 puntos porcentuales.

















