populares a marcar un antes y un después en el nuevo curso político durante las horas más bajas de José Luis Rodríguez Zapatero.
Bajo el lema de “más empleo y menos impuestos”, una marea de 30.000 populares -según las cifras de la organización-, aclamó entre eufórica y festiva la escenificación de una oposición frontal y alternativa al Ejecutivo del PSOE. Todo, en el marco del velódromo de esta localidad sevillana que hasta el acto de los populares históricamente se ha significado como un auténtico bastión socialista, escenario de sonados baños de masas del felipismo y el zapaterismo.
Rajoy arremetió duramente contra la subida de impuestos y las justificaciones del Gobierno: “la quintaesencia de la mentira es decir que la subida de impuestos es solidaria”, remarcó. Al contrario, para el líder de la oposición la subida “es profundamente insolidaria con las clases medias y trabajadoras”, perjudicará “a la economía española”. En opinión de Rajoy, todo ello es “única y exclusivamente para tapar los agujeros que el mismo ha creado con una política disparatada de gasto público” que ahora “endosa” a todos los españoles.
Arropado por la plana mayor de los populares andaluces (los artífices del encuentro en coordinación con Génova), la dirección del PP y de su Grupo Parlamentario en el Congreso -además de numerosos diputados-, Mariano Rajoy ahondó en las contradicciones de Zapatero cuando decía que “bajar impuestos era de izquierdas” o prometía no subirlos: “decir que miente no es un juicio de valor, es reflejar la realidad objetiva y por tanto indiscutible”.
El presidente del PP evocó las veces en que advirtió a Zapatero que, si mantenía sus políticas económicas, “acabará subiendo los impuestos”; las veces en las que por ello lo tildó de “agorero y catastrofista”, para que al final acabe haciéndolo cuando “ni se justifica ni es necesaria ni tenía por que hacerla”. Tampoco se olvidó de la supresión de la controvertida devolución de los 400 euros del IRPF, la tasa de paro en comparación a la media de la UE -se dobla-, o la previsión de que nuestro país sea el único de la zona euro que acabe en recesión al final de año. En definitiva, sentenció, “¿en que ha quedado esa trompetería triunfal y esa sarta de engaños: cuatro millones trescientos mil españoles que quieren y no pueden trabajar”.
Rajoy recordó que la subida de impuestos afectará a todos los ciudadanos por igual, desmintiendo las argumentaciones del Ejecutivo acerca de que su peso recaerá sobre los que más tienen. Gráficamente, ante un niño que había escapado subiendo al escenario, manifestó que el Gobierno hasta “va a subir hasta el IVA de las chuches”. El presidente del PP también reprochó a Zapatero su “soberbia” ignorando “a todos”: a las recomendaciones del Banco de España, a diferentes institutos económicos, a la oposición, a la OCDE, a la Comisión Europea… Por no atender a nadie, “ni a Solbes, ni a Jordi Sevilla, ni a Almunia, ni a González, ni a sus ministros ni a nadie”.
Por otro lado, Rajoy acusó a Zapatero de dividir y enfrentar a los españoles con la concepción de un país de “buenos y malos, de ricos y pobres, de sindicatos y empresarios” donde “no hay cabida para la inmensa mayoría de clase media española”. El presidente del PP se ‘centró’ en la política económica del Ejecutivo sin abordar otros asuntos de la agenda de oposición de su partido como la ley del aborto, la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña o la doble vara de medir de la Fiscalía. Entre constantes interrupciones con gritos como “¡oa, oa, oa, Rajoy a la Moncloa!” o “¡presidente, presidente!”, el líder de la oposición reivindicó su alternativa ( “España merece otra cosa”), apuntando que “las cosas pueden ser, deben ser y van a ser de otra manera, porque nosotros no nos vamos a resignar a esta política chapucera”.
Rajoy apeló a cambiar la actual coyuntura haciendo “exactamente lo contrario de lo que está haciendo” Zapatero. “No estamos condenados a sufrir, ni es irremediable”, señaló, además de reivindicar al PP como alternativa (“la única garantía de que las cosas pueden cambiar”) y como “los que representamos la España real”.
Montoro
La intervención de Rajoy vino precedida por otras de cargos locales y regionales, así como la del presidente de los populares andaluces y vicepresidente del PP Javier Arenas; su responsable de política económica, Cristobal Montoro; y su secretaria general, María Dolores de Cospedal. Montoro se metió el público en el bolsillo cuando hizo referencia a una pancarta que portaban unos aistentes al mitin en la que se leía "Pedazo de inútiles, estáis arruinando España”. Luego criticó al Ejecutivo por “haber metido la mano en la caja de todos” con la subida de impuestos.
Arenas, por su parte, también interrumpido en diversas ocasiones con gritos de “presidente, presidente”, se encargó de recordar la excepcionalidad del aquel acto: “Aquí se ve: Zapatero cada vez más sólo, y Rajoy y el PP cada vez más acompañados”.
Arenas: “suprimiré el 50% de altos cargos” de la Junta
Javier Arenas reprochó al Ejecutivo haber dividido a los españoles, el millón de parados andaluces, o haber logrado que “se puede abortar con 16 años pero, eso sí, no encontrarás empleo con 28”. En la misma línea, recordó que si es grave el desamparo de los menores y su intimidad (en alusión a la famosa foto de ‘los Zapatero’), es mucho más grave el desamparo de los menores ante el aborto”. Asimismo, Arenas reivindicó “la Andalucía real” a la que representa el PP, y se comprometió a gobernar en la Junta y tomar una primera medida “suprimir el 50% de los altos cargos”. El vicepresidente del PP también se refirió a la necesidad de emprender una reforma de la Ley del Menor y educativa, ya que “los andaluces somos victimas de un modelo educativo que tiene treinta años de fracasos”. Tampoco se olvidó de reivindicar la libertad de lección lingüística aludiendo a los inmigrantes andaluces.
Cospedal: Rubalcaba se dedica a“perseguir al PP”
Por su parte, la secretaria general del PP entró de lleno a criticar la Ley del Aborto. "Me parece muy bien que se proteja a los niños de 16 años y creo que se debe guardar su intimidad, pero, ¿es sostenible proteger a una menor para que no se le vea la cara y permitir, sin embargo, que pueda abortar sin que se entere su padre?", se preguntó. Además de incidir en las críticas a la política económica del Gobierno, Cospedal se refirió a la polémica sobre las interesadas filtraciones de sumarios e informes policiales que afectan directamente al PP.
La secretaria general del PP pidió que se combata la delincuencia en lugar de "perseguir al PP", y aludiendo al Ministro de Interior, indicó que "me gustaría que el que se sentó delante de la 'tele' para negar el GAL, explique por qué sube la delincuencia pero él se dedica a perseguir al PP utilizando instrumentos del Estado en beneficio del PSOE".



















