Pero la perniciosa actividad
de los infatigables
'piratas' electrónicos,
siempre al acecho en
internet, aconseja ser
bastante prudentes a la hora
de acreditar nuestra
identidad en la red. Y es
que nuestros datos pueden
quedar a disposición de los
'malos' cuando tiramos de
'firma' electrónica a través
de ordenadores inseguros. A
pesar de que la Asociación
de Internautas (AI) reconoce
que los DNI dotados de chip
son "bastante seguros", ha
comprobado que determinado
usos comprometen su
seguridad y abren puertas
por los que los 'ciberdelincuentes'
podrían entrar 'hasta la
cocina' y suplantar nuestra
identidad. Podrán operar con
esa identidad robada sin que
la víctima pueda demostrar
la suplantación.
El alma del DNI-e está en su chip. Ahí,
cifrado en lenguaje binario, se encuentra un
certificado electrónico con nuestros datos,
que 'teóricamente' no puede ser extraído de
él. Además, todas las operaciones críticas
-firmas- se realizan dentro del propio DNI,
lo que blinda su seguridad. Pero la cosa
cambia, y mucho, cuando lo usamos a través
de Internet y tecleamos datos y contraseñas
de seguridad en ordenadores caseros o
públicos susceptibles de estar infectados
por troyanos. Unos programas capaces de
hurtar nuestros datos y dejar nuestra
identidad a merced de los 'ciberdelincuentes'.
Así lo pone de manifiesto el estudio de 'Pentest
Consultores', firma especializa en seguridad
informática que ha investigado la seguridad
del DNI-e. "Después de numerosos análisis,
comprobamos que, si bien el diseño del
propio DNI aparenta robustez, su
implantación y su uso cotidiano no permiten
afirmar que se puede confiar totalmente en
su uso" aseguran. "A pesar de lo que
organismos, promotores y desarrolladores de
este proyecto defienden, existen numerosas y
sencillas maneras de comprometer la
integridad de una operación realizada
mediante DNI-e" denuncian.
Dado que las operaciones -firmas
electrónicas- realizadas mediante DNI-e
tienen plena validez legal, "¿qué sucederá
entonces cuando un delincuente suplante la
identidad de un usuario y realice
operaciones en su nombre?", se preguntaron
los expertos. "Pues que las operaciones
realizadas por el delincuente no podrán ser
refutadas por el usuario lícito, en este
caso la víctima". Y es que el sistema bajo
el cual se ha desarrollado el DNI-e le
otorga tanta "confianza" a este dispositivo,
que "no contempla la posibilidad de que
pueda ser comprometido".
El problema radica en que la mayoría de
operaciones posibles con el DNI-e se
realizarán desde los ordenadores
convencionales -de uso doméstico- y que
éstos pueden estar infectados con toda
suerte de troyanos y virus. Estos programas
'malvados' son capaces de capturar el número
pin del DNI-e cuando el usuario lo
introduce. Un 'pirata' que se haga con esta
contraseña y los datos de su propietario
"podrá realizar luego cualquier operación de
firma electrónica sin que el usuario se
percate de nada".
Además del virus o el troyano, "un
atacante puede, sencillamente, emplear un
programa de control remoto para operar como
si estuviera sentado delante del ordenador
de la víctima", denuncian desde la
Asociación de Internautas. El problema es el
mismo: "¿cómo diferenciar en este caso entre
una acción realizada por el usuario lícito y
otra realizada por el atacante?".
Oportunista
Los internautas se ponen "en lo peor" e
imaginan un escenario que podría darse "más
pronto que tarde" si los desarrolladores de
virus "adiestran a sus dañinos especímenes
para que obtengan información del DNI-e".
Algo que a su juicio resulta factible, ya
que "aunque es cierto que cierta información
que aparece en el certificado del DNI es
'pública'
-accesible por tanto sin necesidad de
introducir pin- lo que mucha gente ignora es
que dicha información puede quedar en
algunos procesos del sistema operativo,
incluso después de haber retirado el DNI del
lector". De este modo "el riesgo en el uso
del DNI en un ordenador ya no queda reducido
a una ventana de tiempo determinada
-mientras el DNI-e está en el lector
electrónico- sino que muchos datos críticos
-nombre, apellidos, número del DNI y fecha
de nacimiento del titular- pueden quedar
dispersos por el sistema y ser capturados
por un oportunista".
"A pesar de que el diseño del DNI-e es
bastante seguro, no se puede decir lo mismo
de su aplicación en el mundo real" aseguran
los internautas. Reconocen que el DNI-e
"sitúa a España en la vanguardia mundial en
cuanto a firma digital y permite agilizar
enormemente muchos de los trámites
administrativos que hasta hace bien poco
sólo podían ser realizados en persona o
requerían de engorrosos trámites
técnico-burocráticos -obtención de un
certificado" pero quieren dejar patentes los
riesgos que entraña use el pin del DNI-e en
ordenadores inseguros.
Unos riesgos que persisten incluso cuando
el usuario cree estar bien protegido. "Si un
usuario accede a su banco con el DNI-e, y
además usa una conexión cifrada con SSL -el
famoso candadito- podrá pensar que está del
todo seguro. Nada más falso, ya que algunos
de los ataques que se podían realizar hace
diez años, siguen siendo válidos" alertan
desde AI . "En todos los casos, un atacante
siempre puede acceder a la memoria del
sistema -en especial la empleada por los
navegadores- y obtener de ella, lo que
desee: números de cuentas y tarjetas, saldo
y en definitiva todo lo que la víctima haya
visualizado en su navegador". "También se
pueden dar ataques algo más complejos, si el
intruso extrae los identificadores de sesión
HTTP de la memoria, con lo cual, en muchos
casos podrá acceder directamente a la web de
la víctima en un ataque similar a lo que
sería un secuestro de sesión", concluyen.