|
Dacia Duster
Dispone de un motor ecológico y una imagen
deportiva
La marca rumana del grupo Renault presenta en
Ginebra su prototipo un avanzando 'crossover' a
mitad de camino entre un turismo y un pequeño
todocamino.
El prototipo crossover de Dacia, la marca
rumana del Grupo Renault caracterizada por la
producción de coches económicos, se ha
convertido en una de las protagonistas del Salón
de Ginebra con la presentación del prototipo
Duster, un avanzando 'crossover' a mitad de
camino entre un turismo y un pequeño todocamino.
La parte delantera del Duster da una
sensación de poderío y dinamismo gracias sus
imponentes paragolpes, que incluyen dos pequeñas
entradas de aire horizontales. A ambos lados de
su calandra, los faros tienen continuidad por
las aletas, conformando una línea luminosa que
llega hasta las puertas.
Una de las particularidades de este prototipo
es su techo, con una amplia superficie
acristalada, que se traduce en una gratificante
luminosidad para el habitáculo, además de una
sensación de espacio incluso superior a la
disponible.
La zaga del Duster tampoco pasa
desapercibida, con unas formas muy personales,
presididas por un logotipo Dacia que deja bien a
las claras su origen. No faltan, en la zona
delantera las tomas de aire en los paragolpes y
unos grupos ópticos que se prolongan por el
lateral de la carrocería.
Dacia ha buscado que este prototipo sea
también un coche práctico, con lo que sus
dimensiones son compactas. Tiene una longitud de
4,25 metros mientras que su anchura es de 1,64
metros, con una generosa distancia entre ejes de
2,80 metros. Siguiendo la tendencia de los
todocamino, es un coche alto, de casi 1,50
metros.
El prototipo se ha desarrollado sobre la base
mecánica de un motor muy ecológico, el dCi de
1,5 litros de origen Renault, que entrega una
potencia de 105 CV. Su consumo medio es de sólo
5,3 litros a los cien, mientras que las
emisiones de CO2 se quedan en 139 g/km.
La carrocería cuenta con una configuración
asimétrica de sus puertas. En el lado del
conductor sólo hay una para su uso, mientras que
los acompañantes accederán al habitáculo a
través de una puerta doble de apertura opuesta
en el caso de la trasera (es decir, se abre de
adelante hacia atrás). Con ello queda un amplio
vano para facilitar el paso a las plazas
traseras.
El interior está habilitado inicialmente para
cuatro ocupantes. Sin embargo, cuando sea
necesario, y gracias a unos raíles colocados en
el piso, el asiento del pasajero se desliza
debajo del correspondiente al conductor y se
puede disponer de un volumen de carga de hasta
dos metros cúbicos.
El conductor disfruta de un espacio
independiente para realizar su tarea. Frente a
él encuentra un salpicadero de líneas
futuristas, en una puesta clara por la
simplicidad y con la instrumentación integrada
en el propio volante. Pese a todo, no falta una
guantera de tipo fuelle con una generosa
capacidad de veinte litros.
La personalidad del Duster tampoco renuncia a
ciertos matices deportivos. Tiene detalles como
sus llantas de 21 pulgadas y cinco radios, o la
forma de pequeño alerón que adoptan los grupos
ópticos traseros. Precisamente la aerodinámica
está muy cuidada en este prototipo, con un Cx de
sólo 0,30.
|