A
favor de esa tesis, con archivo
definitivo de las actuaciones, han
estado Juan Luis de la Rúa,
presidente del TSJCV y de quien
Camps dijo que era más que un amigo,
y José Francisco Ceres, magistrado
conservador cuyo nombramiento fue en
su día impugnado y posteriormente
repescado. Sin embargo, el
magistrado Juan Montero, propuesto
en su día por el PP, ha dejado
constancia de que tiene sus dudas de
que los hechos que se imputaban a
Camps, Campos y Betoret, que no a
Ricardo Costa, no sean constitutivos
de delito. Según su opinión, la
causa debería haber quedado abierta
para avanzar en las investigaciones
que aseguraran si en efecto lo
fueron o no.
La decisión de la sala permite
recurso al Tribunal Supremo. El PSPV-PSOE,
que actuó como acusación popular, ya
anunció que así lo haría. También
la Fiscalía Anticorrupción recurrirá
en el Supremo el archivo del caso
Camps.
El tribunal no descarta que pudiera
ser cierta la versión de los
imputados, dadas las contradicciones
de testigos y las irregularidades de
la prueba documental. Sobre el
delito de cohecho pasivo impropio el
tribunal considera que se refiere no
a la condición de autoridad o
funcionario del imputado, sino a
actos propios de la competencia de
la autoridad o funcionario. "No cabe
en el ámbito del Derecho Penal
estimar que la conducta de admitir
una dádiva por una autoridad o
funcionario público, con
independencia de otras posibles
valoraciones de tipo ético, implique
prácticamente de modo casi
inevitable que necesariamente se
realiza en consideración a su
función", señala el tribunal.
El PSPV recurrirá
La reacción del PSPV-PSOE no se ha
hecho esperar y ha anunciado que
presentará un recurso de casación
ante la Sala Segunda del Tribunal
Supremo contra el auto de TSJ de
Valencia. El PSPV, que ejercía la
acusación popular en la causa
abierta contra, entre otros cargos
de la Generalitat y del PPCV, del
jefe del Consell, Francisco Camps,
"acata y respeta el auto y la
actuación de los magistrados, aunque
no lo comparte", ha asegurado el
secretario general de los
socialistas valencianos, Jorge
Alarte.
Según Alarte, el auto realiza una
valoración jurídica de los hechos
investigados por los que se abrió la
causa pero no los "cuestiona", lo
que en su opinión "demuestra" que
Camps "ha mentido a Les Corts y a
los valencianos", por lo que le ha
exigido que asuma "responsabilidades
políticas".
Regalos por
contratos
El juez instructor, José Flors,
encontró numerosos indicios de la
existencia del cohecho, pero no
investigó si los regalos se hicieron
a cambio de los contratos logrados
por la empresa Orange Market,
dirigida por Álvaro Pérez, El
Bigotes. Entre los regalos que
la investigación ha acreditado que
recibió Camps había trajes, zapatos,
pulseras, relojes, juguetes caros y
entradas para el Circo del Sol. El
principal contrato que Orange Market
obtuvo cinco años consecutivos fue
el montaje del pabellón de Fitur en
Madrid. La empresa de El Bigotes
logró también 40 adjudicaciones, la
mayoría a dedo o fraccionadas en
contratos inferiores a 12.000 euros
para evitar el concurso público.
La sala tiene que decidir aún si
incorporar a la causa a los
cabecillas de la trama -
Francisco Correa, Pablo Crespo y El
Bigotes,- por un delito de cohecho
activo al haber hecho los regalos a
los cargos de la Generalitat y del
PP valenciano, después de que la
semana pasada el Tribunal Superior
de Justicia de Madrid se inhibiera a
favor del de Valencia en este
apartado de la investigación. La
sala ha pospuesto esta decisión
hasta septiembre.
En el PP esperaban que la decisión
que este lunes ha tomado el tribunal
valenciano de archivar la
investigación pusiera fin a un
"calvario". Tras conocer el
sobreseimiento de la causa contra
Camps, el presidente del PP, Mariano
Rajoy ha declarado que ha ganado "la
justicia, el sentido común y los
vendedores de tila, porque hay
algunos que están de los nervios".